Dimensión de la vida VOCACIONAL

Esta dimensión nos exige vivir el carisma mismo de nuestros fundadores, es decir, las personas que se están formando representan a los discípulos y nuestros fundadores a Cristo. Padre Alfonso como padre atento y pastor tierno a su grey se preocupó por la esmerada formación de sus seminaristas siendo esta de vital importancia y dedicándole el tiempo a formarlos e instruirlos pues, más adelante, llevarían el mensaje del Reino de Dios. Nuestra Madre Clara se desempeñó durante ocho años como Maestra de Novicias preocupándose mucho de la buena formación de las jóvenes con solicitud de tierna madre sufriendo precisamente porque quería que todas sus hijas fuesen santas; “si nuestra Congregación, decía, se llama de la Inmaculada, todas debemos ser santas”.

LINEAMIENTOS GENERALES DE LA VIDA VOCACIONAL:

  • Acompañamos a la joven vocacional  en el seguimiento a Jesucristo a través de la vida sacramental.
  • Realizamos encuentros, jornadas, convivencias, caminatas, misiones con las jóvenes vocacionales para fortalecer su vida espiritual.